Gracias, y hasta pronto!!!

1 12 2009

Queridas/os compañeras/os
Finalmente ha ganado la otra candidatura. Tenía el apoyo del actual Presidente, de la Presidenta de la Comisión Nacional de la Especialidad (a título personal, eso si), y de algunos o muchos “nobles” de la organización. Sabíamos que teníamos enfrente a una parte importante de la estructura de poder de la Sociedad, a una parte que ha estado siempre ahi (con muchos méritos a su espalda, porque no decirlo) y que siguen estando. Y han ganado solo por 103 votos a 93, con algunos votos en blanco. Con tan solo 5 compromisarios que hubieran cambiado su voto habríamos empatado. Esto significa que casi la mitad de los órganos de gestión de la Sociedad, casi la mitad de los compromisarios, piensan que es necesario cambiar, que hay muchas cosas que no van bien o al menos tienen que mejorar. Y una probablemente de las mas importantes, es que no sabemos que piensan los socios ya que los compromisarios han sido designados de formas muy variadas pero nunca globalmente de forma aleatoria, y por tanto, en algunos casos, representan a los que gestionan mas que a los socios que les eligieron. Es difícil valorar el impacto que este sesgo representa. Quizás no habría cambiado el resultado. Nunca lo sabremos. Confiamos por el bien de la transparencia, que las SSFF informen a cada uno de sus socios de como se ha seguido el proceso, de los resultados, y de los argumentos que les han movido a decidir desde su responsabilidad a apoyar a una u otra candidatura cuando esto haya sido así.
En esta ocasión no seremos gestores, pero la idea ha quedado presente. Hay un movimiento creado que la organización tiene que mantener. Un camino hacia la participación abierta sin censura, de una estructura federal que tiene el poder y no lo sabia o no lo demostraba (pero ahora si!), de la necesidad de información con transparencia (queremos ver las Actas de los que nos gestionan, queremos conocer los presupuestos aunque no vayamos a la Asamblea, queremos claridad con la industria…), queremos que los residentes sean una prioridad y no paguen como hacen en muchas federadas aunque estas tengan que pagar a Semfyc por ellos, queremos que sean innovadores empezando por los que gobiernan y no solo lo digan, queremos que sean eficientes con el dinero y los recursos, queremos ser solidarios (con 0.7 % incluido aunque tengamos que renunciar a cosas menos importantes), queremos cambiar los estatutos para hacer procesos de toma de decisiones en temas importante en los que todos los socios podamos opinar, queremos poder decir lo que pensamos…
Muchas de las ideas que hemos desarrollado entre todos vosotros y todos nosotros pueden ser muy útiles para la organización. La nueva Junta Permanente que se forme puede cogerlas, están a su disposición porque nunca fueron para nosotros sino para la Sociedad. Y si no, pueden cogerlas en la estructura Federal. Cualquiera de ellas, con el apoyo de otras, puede proponerlas, priorizarlas, votarlas y hacer que se implanten. Ese es el poder que tiene la estructura democrática que tenemos y que hasta ahora ha utilizado en contadas ocasiones (al menos en estos 3 años últimos). La Semfyc son ellas y ellas tienen que tener la iniciativa. Ese es el poder de las sinergias de los que creen que juntos podemos hacer mucho mas por la atención primaria, por los médicos de familia y por los pacientes a los que servimos. Ya lo saben, y la última Junta Directiva lo demostró. Y estamos seguros de que ejercerán esta responsabilidad.
Se ha abierto una nueva etapa y esperamos haber aportado nuestro grano de arena. Era eso lo que pretendíamos, generar cambios. Y eso es lo que seguiremos pretendiendo, ahora desde otro papel.
Ha llegado la hora de cerrar este blog (otros se abrirán!). Haremos un pequeño documento con todos los artículos cortos y estarán a vuestra disposición. Ha cumplido su objetivo y ha creado un estilo. Probablemente otros sigan estos pasos. Estamos muy contentos con el resultado final y no podemos cerrarlo sin agradeceros a todos vuestra participación, vuestra ideas y críticas, vuestra actitud y también porque no, el apoyo de todos aquellos que habéis creído en nosotros o mejor, en nuestro programa. Seguiremos aportando nuestra opinión y nuestras ideas por si quieren ser escuchadas. Ofrecemos nuestro apoyo a los que se quedan. Estamos seguros que pondrán todo su empeño en hacer las cosas por el bien de la organización.
Un fuerte abrazo

Jose Antonio Prados, Rosa Morral, Vicente Baos, Gloria Guerra, Daniel Ferrer-Vidal, Remedios Martín, Fermín Quesada





Las elecciones se celebrarán en la Asamblea Extraordinaria del jueves 26

24 11 2009

La Asamblea General Extraordinaria se celebrará el próximo día 26 de noviembre de 2009, a las 19:30 horas en primera convocatoria o, a las 20:00 horas en segunda convocatoria. La reunión se celebrará en la ciudad de Barcelona, en la Sala Llimona del Hotel Catalonia Barcelona Plaza, sito en Pl. España, 6-8.

Convocatoria_asamblea





Gracias…nos vemos en Barcelona

23 11 2009

Gracias a todos los que habéis colaborado con nuestra candidatura, con vuestras opiniones, críticas y consejos.

Nos vemos en Barcelona





Publicado el Programa definitivo de nuestra candidatura

22 11 2009

Pincha en la pestaña superior titulada El Programa definitivo de la Candidatura. Podrás conocer las propuestas que presentaremos en la Asamblea para pedir vuestro voto.





La visita

22 11 2009

He llegado un poco antes de la hora porque sé que él es muy puntual, la puerta está cerrada, me siento  entre un matrimonio mayor  y una chica joven, están enfadados porque entró una persona hace más de diez minutos y la hora de ellos ya ha pasado. Me preguntan la hora de mi cita, la digo, me cuentan que tendré que esperar a lo que respondo que no me importa, otras personas opinan como yo, que también me gusta que me atienda  sin prisa.  Les digo que cuando estamos dentro nos gusta que nos pregunte, responda a nuestras dudas….nos explique por enésima vez porque debemos seguir esa pauta…que no tenga prisa.
Cuando fui la primera vez me contaron durante la espera que es serio, casi antipático según algunos. Espere a conocerle por mí misma.
Ya me toca a mí, ahora nos vemos poco, eso es bueno;  entro sonriendo oigo muy bajito la música, hoy es de relajación, otros días es clásica, nos saludamos, ensaya una sonrisa (¿es serio?) sentados hablamos, no me impone su bata blanca por eso soy yo misma, algún día ríe con alguno de mis comentarios, reímos los dos, no es antipático como me dijeron y además se preocupa por sus pacientes mucho, eso si da (o lo intenta) a cada uno el tiempo  que necesita . A mí me facilitó información sobre mi problema, comentamos los tratamientos porque soy un poco cabezona y algo reacia a  alguno de ellos.
No es que me dé un trato de preferencia sé que es su norma porque hace un tiempo me pidió  una dirección para otra paciente, le iban a daban quimio y lloraba por su caída de pelo, me anotó su móvil  personal para que le llamase cuando llegase a mi casa aunque fuese tarde, seguro que ella tampoco era especial, bueno si, en ese momento para él lo era, un paciente  “tocado“  física y sicológicamente. No necesitaba una receta, necesitaba comprensión y una peluca buena. En siete años hemos hablado  bastante , creo que me ha dado más conversación que pastillas.
No es antipático, es claro, directo y…humano y como tal algún día tendrá sus propios problemas o ha ido a su trabajo con catarro como vamos muchos a los nuestros, pero…..¡ si es médico, cómo va a estar enfermo ¡.
La bata blanca no lo inmuniza ni de la enfermedad ni de los problemas cotidianos.
Soy solo una paciente que agradece lo que el médico de familia hace.

Teresa …una paciente de Valencia y SL y su comentario sobre la atención primaria





Investigación en las trincheras

19 11 2009

Hace unos años, muy pocos, apenas diez, un reputado farmacólogo, JA Sacristán, publicó un artículo que tituló “Investigación en las trincheras”, en el que reivindicaba la necesidad del estudio observacional para conseguir una visión más completa y realista de los nuevos principios activos. Pretendía resaltar la importancia de la generación de conocimiento en la utilización habitual de las herramientas farmacológicas frente a quienes, de forma purista, predicaban que sólo el escrupuloso diseño del ensayo clínico aportaba conocimiento de valor. Sin entrar en otras valoraciones, sólo quiero recuperar el título, que  sirve  para recordar el papel fundamental de aquellos que queremos trabajar, en esta trinchera de la atención primaria, en la creación de conocimiento por medio de la investigación propia de nuestro medio. Y es una trinchera sin enemigo concreto, pero continuamente asediada por la abrumadora  realidad de la burocracia, de las instrucciones contradictorias, de los problemas organizativos, de la falta de recursos, y de tantas carencias, que sólo enumerar desanima. Pues bien, en esta trinchera en la que trabajamos todos, en la que por supuesto viven y padecen nuestros pacientes enfermos, nuestros pacientes sanos, pero todos pacientes, en el amplio sentido de la palabra, existe un enorme potencial de creación de ideas. La tarea asistencial es la materia original para esa génesis de preguntas de investigación  que llevará, que poco a poco está llevando, a la atención primaria y a sus profesionales al lugar que le corresponde entre las demás áreas de conocimiento de la medicina. Continuamente somos actores o receptores de acciones que cuestionamos como decisiones diagnósticas, medidas terapéuticas, farmacológicas o no, actividades preventivas, acciones organizativas,… Las decisiones se aplican en  la trinchera, pero sólo nosotros, los que desarrollamos en ella nuestra labor diaria estamos en disposición de ponerlas en valor. Si somos capaces de dar forma a esa actitud inquisitiva y transformarla en ideas de investigación, si conseguimos dirigir parte de nuestra fuerza productiva a la actividad investigadora, de captar recursos, que existen aunque no siempre sean evidentes ni cercanos, de crear equipos que trasciendan la actividad asistencial para llevar a cabo proyectos de investigación, estaremos ofreciendo al resto de la comunidad científica y al conjunto de la sociedad una imagen más real del valor de nuestro trabajo. En un momento en el que se realza la importancia de la aplicabilidad del conocimiento que se consigue, aquellos que tenemos la posibilidad de trasladarlo a la práctica de manera inmediata, no podemos delegar en otras instancias esta irrenunciable tarea. Porque nadie sabe tanto de las necesidades, de las expectativas, de las preferencias, ni de la utilidad percibida por el paciente, como aquel que comparte con él sus vivencias de salud o de la falta de ésta, y el conocimiento que pretende ser aplicable, debe tener en cuenta todas estas características. Estamos pues orgullosos de la investigación que se lleva a cabo desde esta trinchera, pues la encontramos pertinente e insustituible.

Jesús Martín. CS San Martín de Valdeiglesias. Madrid





Qué siento como Médico de Mutua…

19 11 2009

Hace 16 años que acabé la residencia. Mucho ha pasado desde entonces: un matrimonio, 3 hijas, 12 puestos de trabajo distintos… Llevo ahora 5 años trabajando en el mismo sitio, una Mutua de trabajo. Es un trabajo cómodo, aceptablemente remunerado, y nos tratan bien (y no es que no nos exijan ni nos presionen!). Y tengo una labor que hacer, una labor necesaria. Una actividad para el que mi especialidad, me ha preparado bastante bien. Probablemente seamos juntos con los del Trabajo, los especialistas con mejor perfil para ello. De hecho, todos los compañeros que tengo ahora son médicos de familia también. Vemos pacientes con todo tipo de problemas, a veces les diagnosticamos y siempre les intentamos ayudar en su recuperación. Otros compañeros se dedican casi exclusivamente a actividades preventivas (eso tiene que ver con la MF, ¿no?).

Estoy a gusto. Me siento útil. Y eso que tengo mis problemas. La empresa me aprieta todos los días un poquito mas (y mas ahora que hay muchos despidos con esto de la crisis). Quieren altas, no inadecuadas claro, pero esto nunca lo dicen. Y yo quiero darlas, pero porque significan que el menor tiempo posible he conseguido que un paciente se encuentra recuperado para desarrollar su trabajo normal y su vida. Algunos pacientes no quieren ese alta (algunos o muchos me parece a mi!). Me tengo que manejar con un montón de problemas sociales (para esto también es bueno un MF!) que hacen que ese paciente “necesite” su baja (ganancia secundaria le llaman!) y algún que otro “cara”. Pero la mayoría al final se van contentos y agradecidos. Porque aunque cuando entran piensan que los de la Mutua estamos solo para vigilar, fiscalizar, siempre de parte de la empresa y darles el alta sea oportuna o no (todo esto y mas es el estereotipo que tienen de nosotros!), muchos se dan cuenta del interés que ponemos, de que se han hecho la RNM o la ENG dos meses antes gracias a nosotros, la rehabilitación casi al día siguiente… Muchos pacientes se dan cuenta de que su proceso se ha agilizado y su tratamiento ha acabado antes gracias a nosotros. Es un estereotipo difícil de cambiar pero lo estamos haciendo poco a poco.

Mientras, tenemos que lidiar no solo con el paciente, con la empresa, con los estereotipos… sino que también tenemos que hacerlo a veces frente a la incomprensión (o a veces solo incomunicación) de nuestros compañeros de los centros de salud. A algunos de ellos cuando les llega una propuesta de alta, les sienta mal. Cuantos de ellos saben que si me llaman para hablar de algún paciente, puedo ayudarles con pruebas, con rehabilitación y otros tipos de tratamientos..? También puedo llamarles yo pero sin conocernos no es fácil. Probablemente no sea culpa de nadie. Siempre nos dijeron que como las bajas laborales dependen de otro Ministerio…. no les dieron todo el peso que merecía, y la formación en estos temas fue un poco tangencial, por necesidad mas que nada, y poco reglada. Hasta ahora no ha sido importante la coordinación entre nosotros, pero si estuviéramos coordinados, si al menos pudiéramos comunicarnos con un teléfono… cuantas cosas mejorarían para todos incluidos nuestros pacientes que son los verdaderamente importantes? Algunos compañeros ya lo hacemos pero queda mucho camino por hacer y no hay (que yo sepa) ninguna iniciativa institucional para favorecerlo.

Tenemos una labor social importante y los MF somos necesarios en ella. Quiero seguir trabajando aqui y considerándome un médico de familia. Y me gustaría que nuestra Sociedad nos tuviera un poco mas en cuenta, que nos hicieran ver que saben que estamos aqui…

Anónimo





Un poquito sobre Autogestión…

18 11 2009

La vida profesional pasa deprisa, como las cosas buenas de la vida. Si se te hace largo, malo. Las opciones pasan por delante, o las inventas tú… el caso es que estás ahí, y te subes al tren. Ese tren iba en dirección a un lugar desconocido donde alguien pensó que se podría ir con la mochila de la iniciativa, para hacer lo mismo, pero de otra manera. Y allí me fui.

Ahora, miro atrás y me siento satisfecha de lo que hemos empezado; pero lo mejor, es que miro hacia delante y veo que queda mucho por hacer, y que básicamente depende de nosotros. Cuando digo nosotros, hablo de mi equipo, de los de mi CAP.

Lo que más satisfacción me produce este tren, es poder llevar a cabo las ideas.  La asistencia ya está inventada  y va marcada por la evidencia científica, el contexto y la relación médico-paciente. La gestión se desarrolla día a día. Aprender a gestionar es una asignatura pendiente en la atención primaria. Yo he aprendido mucho en los últimos 6 años.

De mi época anterior en la que realizaba el mismo trabajo pero en el sistema tradicional de gestión, han mejorado 3 aspectos: la satisfacción de mis pacientes (no por mi trato que siempre intenta ser bueno, sino por la agilidad y eficiencia del sistema), mi satisfacción profesional porque me he quitado burocracia de la consulta, no tengo sensación de stress ni de ineficiencia en los circuitos, y la satisfacción de la gestión porque los profesionales del equipo hablan bien de su propio equipo y lo recomiendan a sus amigos.

Venimos de un sistema de pensamiento en relación a la salud, donde lo público se asimila a lo bueno, deseable y honrado, y lo privado a lo sospechoso e interesado. Si además lo complicamos con público pero de gestión privada, o autogestión, supone un esfuerzo doble crearse opinión.

La atención primaria sólo es una. La universalidad de la atención a todas las personas es un logro que no puede ponerse en duda, ni el objetivo de la eficiencia tampoco. El médico quiere poder atender a los pacientes con profesionalidad, sin presión, con responsabilidad. Las condiciones de su trabajo están propiciadas o mermadas según las opciones que le de el sistema. La autogestión de los equipos, cumpliendo ante el sistema público, con los mismos objetivos a desarrollar, para que dichos equipos sean transparentes y comparables, es un buen método. La ética profesional está marcada por la responsabilidad en el trabajo (hacer vs dejar de hacer), la responsabilidad en el uso del dinero público y los recursos sociales. La gestión, por ser público o privado no nos asegura esta responsabilidad.

Cada vez son más los compañeros que se acercan no sólo a preguntar, sino a conocer y a venir a nuestros centros. Suelen salir gratamente sorprendidos.

Las Entidades de Base Asociativa (EBA) son un modelo de autogestión, pero no el único. Existen otras experiencias con diferentes grados de autonomía que aportan, junto con las EBAs, un abanico de diversidad que enriquece el debate del sistema, poniendo sobre la mesa aspectos de enorme interés social como son la calidad asistencial, la sostenibilidad y la eficiencia. Ya existe legislación al respecto que se ha ido desarrollando en paralelo, y en respuesta a las demandas sociales y de los colectivos profesionales. Donde las normativas no están desarrolladas, siempre es posible promoverlas.

¿Podemos dar pasos dentro del sistema sanitario para acercar y simplificar el acceso a más compañeros a este sistema de trabajo? Creo que sí. Hemos de ser valientes en el sistema de contratación y perder el miedo a compartir el riesgo.  El primer paso es creérselo, y no rechazarlo sin conocerlo. El segundo es estar dispuesto a poner la carne en el asador, y cocinarla, con cariño y con dedicación. Los médicos de familia siempre nos hemos caracterizado por ello, así que no vamos a tener tantas reticencias. Ser médico siempre había sido una profesión digna, creativa, de reconocimiento social. No vayamos a dejarnos cambiar porque el sistema nos ha estandarizado. Podemos dar forma al sistema y no que el sistema nos formatee a nosotros.

Espero haber puesto un atisbo de curiosidad o cuando menos una duda en el pensamiento de aquellos que conocen la autogestión desde las noticias o la lejanía.

Pero… ¿ganan más los profesionales en este sistema? ¿sí o no?… pensarán algunos. ¡Pues claro! Ganan más, o pueden ganar más. Más satisfacción, sobre todo, pero también algo más de dinero… ¿no era eso lo que queríamos? … y aunque a lo mejor no lo estáis pensando ahora, habría que plantearse si ¿gana más la administración pública? ¡Pues claro! Más satisfacción (en la medida que los usuarios están bien y ágilmente atendidos) y yo creo que más dinero… aunque se arriesga.

La pregunta no es si autogestión o gestión pública. Depende de cómo y con quién. El objetivo doble: calidad sanitaria para la población y profesionales ilusionados en su trabajo. Busca tu lugar, pero pásatelo bien!!

Nieves Barragán. EBA Vallcarca. Barcelona





Cómo me siento en mi equipo…

15 11 2009

teamworkHoy me he sentado a reflexionar sobre lo que significa para mi, como Médico de Familia, mi Equipo de trabajo, mi Equipo de Atención Primaria. Me siento bien con mi Equipo. Creo que todos aportan su granito de arena para añadir valor a mi trabajo y ayudarme a conseguir que mis pacientes se sientan mejor acogidos en el Centro de Salud y atendidos en sus demandas. Me ayudan a tolerar la incertidumbre y ciertos malestares inherentes al desarrollo de mi trabajo diario. Un trabajo con y para las personas.

Cuando entro en mi Centro me gusta mirar quien está en las mesas de mostrador y saludarles. Casi siempre hay detalles que compartir, un comentario sobre alguno de mis pacientes, o no necesariamente mío, llamadas de domicilios, cambios de agenda por ausencias inesperadas, informes pendientes que se requieren con urgencia, reuniones….Informalmente y en menos de cinco minutos, este primer saludo me ha aportado una gran información para el resto de la jornada. Ellos sonríen y esperan mi reacción. Les devuelvo la sonrisa y un agradecimiento por facilitarme la previsión del día.

Cuando entro al vestuario, la señora de la limpieza está abriendo las ventanas. Ya ha pasado con la fregona los pisos de las consultas Le gusta que apreciemos su trabajo. Me comenta que el día anterior la papelera estaba a rebosar….Quiere transmitirme que conoce nuestro trabajo y reconoce nuestro esfuerzo. Me detengo algunos minutos a hablar con ella.

Cuando entro en la consulta  reviso el material que necesito. La linterna no tiene pilas, ayer se acabaron las mascarillas, ¡las de la gripe!, no tengo depresores, ¿Quién se ha llevado mis folios?… Recuerdo que hace unos días encontré en mi casillero un aviso de reposición de material. No reparé en su importancia preventiva. Con cierto apuro, llamo a las auxiliares de almacén y laboratorio. -¡Es la hora de recogida de analíticas!  – ¡Te dejamos la solicitud hace unos días! Reconozco mi error. Nos pedimos disculpas mutuas por las reacciones. Llegamos a acuerdos, lo urgente bajo yo y lo repongo. Ellas se encargarán del resto a lo largo del día. Expreso mi agradecimiento.

Cuando entra María siento que necesito la ayuda de mi Equipo. Tiene 65 años, viuda, dos hijos discapacitados y dos toxicómanos. Todos “conviven” con ella  en su piso de 50 metros. Es pluripatológica e hiperfrecuentadora. Afortunadamente, no hay muchos pacientes como María. Llamo a la enfermera y a la Trabajadora Social.  Sería muy difícil abordar las necesidades de María y su familia yo sola, aisladamente, en la consulta. Proponemos un plan de trabajo conjunto con María, su familia y otros recursos de la comunidad. Hablamos un corto espacio de tiempo sobre la necesidad de compartir estos casos. Nos miramos con complicidad…Sabemos de la falta de tiempo…Seguiremos haciéndolo porque nos gusta compartir el trabajo, nos sentimos como Equipo.

El tiempo se ha dilatado en la consulta múltiple con María. Hay un paciente muy alterado en la sala de espera. Ha tocado varias veces la puerta y, finalmente, la abre con despecho y me agrede verbalmente. Requiero la presencia de la vigilante. Ella siempre actúa con serenidad. Intenta conciliar. Es firme en su actitud. Acompaña al paciente a la sala de espera y, algo más tarde, logra que se tranquilice y me pida disculpas. Me siento muy agradecida con ella. Nos protege y nos ayuda en la educación a los pacientes.

En mi Equipo, todos los años organizamos una jornada para hablar de nuestro trabajo, de nuestras preocupaciones y también, de nuestro futuro. Visualizamos, en nuestra imaginación, un Equipo de trabajo saludable, positivo, sin problemas informáticos ni ofimáticas, coordinado y organizado, con profesionales motivados y satisfechos de trabajar en Equipo en Atención Primaria de Salud. Y con esta visión, seguimos intentando mejorar convencidos de que vale la pena.

Gloria Guerra de la Torre. Centro de Salud de Escaleritas. Las Palmas de Gran Canaria





Que siento yo como gestor…

14 11 2009

decisionYa desde residente pensaba en dedicarme a la gestión. No hace mucho, Carmen, médico de familia, que ahora ejerce de técnico de salud en una zona próxima a la capital, compañera durante la residencia, sobre todo amiga, me recordaba una escena vivida en una guardia dura de pediatría en el hospital, de madrugada, en uno de esos momentos compartidos e intensos de descanso rescatados para el respiro, para el ansiado café recalentado y turbio, pero sobre todo para la mirada cómplice y la sonrisa: “me explicabas -el cansancio dispara a veces discursos inexplicables y desenfocados en fases de manía y descontrol neuronal- cuántas cosas cambiarías si pudieras, cuántas nuevas ideas necesitaba el sistema para sobrevivir, cuánto te necesitaba el sistema a ti para cambiar tantas cosas…, sí, eso decías, transcendente, espitoso, prepotente ; y ahora que ya estás aquí, que ya eres lo que querías, que ya eres jefe, dime, qué has hecho?”. Ella me sonreía otra vez, acariciándome con la mirada otra vez, o disparándome otra vez, no sé, ella me estima, a pesar de todo, a pesar del tiempo, de las distancias, de las diferencias. Ejerzo de gestor desde hace más de diez años, primero como director de equipo y después con algunos cargos en el sistema público. Y la verdad, mucho, no he hecho. He tenido suerte (cuando alguien en su día pensó y confió en mí), me he formado en gestión, he trabajado duro, he pensado un poco, sólo un poco, y he descubierto que no todo es tan fácil como parece, y también que no todo es tan imposible como nos lo venden. Me reúno mucho (bien no tanto: si pienso en un día cualquiera de un médico asistencial, que tiene, treinta, cuarenta reuniones diarias?, no le llego ni a los talones…!), reuniones importantes (aunque no sé si más importantes que cada una de las de de cada médico ofrece un día de consulta, no os parece?), en las que tomo a veces decisiones en las que intento cambiar algunas cosas, no muchas, procurando, creo, no olvidar para que estoy (he rebajado algunas expectativas de cuándo residente), o para qué quiero estar: quiero estar simplemente para contribuir a que el trabajo de los profesionales y de los equipos sea óptimo, y para que el servicio que se brinda a la población sea por tanto también óptimo. Parece poco, pero es mucho, muchísimo, especialmente en este entorno tan cambiante, retador e incierto. No sé si siempre lo consigo, tal vez por eso he encargado a compañeras y compañeros sicarios y sicarias que me recuerden quién soy y de dónde vengo en cada momento, si lo que decido tiene sentido, y sobre todo que me chillen y me abronquen cada vez que me despisto… Pero no pierdo las ganas ni la ilusión, sé que algo, sé que mucho, se puede hacer. A los médicos de familia gestores se nos acusa, a veces, muchas veces, de olvidar rápido la realidad del día a día del profesional de a pie, la realidad de la consulta. Otros dicen que ya está bien, que para conocer la realidad en global, ponerse un poco en la distancia es necesario. Pero quizás la cuestión clave sea otra, no tanto si es o no necesario olvidar, más bien si es necesario o no estar. Aquí empieza la verdadera ambivalencia del médico de familia gestor, la verdadera con frecuencia angustia vital de nuestro día a día, aquí es cuando, al pararnos a pensar, afloran los sentimientos más contradictorios. Pero hoy, no entro, supongo que habrá tiempo para hablarlo, discutirlo y contrastarlo. Intento pensar deliberadamente poco, y lo que pienso quiero proponerlo más que imponerlo. Me gustan los profesionales que se resisten, que discuten, que no permiten que se les desmotive, que disienten: significa que hay vida, que hay orgullo, que hay dignidad. Por eso creo que es la hora de recuperar la lógica, el sentido común, que gestión y asistencia deben ir de la mano, gestión que el médico de familia nunca debía haber delegado, asistencia que el médico de familia, creo, debe siempre liderar. .

Daniel Ferrer-Vidal, médico de familia.